Tu oasis en Ibiza

Todas las estancias disponen de un espacio exterior excelente para relajarse. Rincones ideales para disfrutar de la lectura, contemplar el paisaje, escuchar el silencio, darse un masaje, practicar yoga o dejarse llevar por una agradable conversación acompañada de un buen vino. Por la noche tendrás la oportunidad de contar las estrellas, bajo una oscuridad absoluta que te permitirá disfrutar del firmamento como nunca.

Los alrededores de la finca son el espacio perfecto para practicar actividades como el senderismo o la escalada. También para dar una vuelta en bicicleta, caballo, o ponerse en forma con la ayuda de un personal trainer.

A pocos minutos caminando hay un acantilado donde mi madre sigue yendo casi todas las tardes para ver la puesta del sol. Desde el mirador podrás también reconocer la península, y poco más arriba en los días de mejor visibilidad, apreciarás la ciudad de Ibiza y la isla de Formentera al fondo.

Pasan los años, y este paisaje sigue impresionándome como el primer día. En los días de calor nada mejor que zambullirse en la piscina, con su solárium y “take away point”.

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