Paseos inolvidables

Aunque se lo preguntes cien veces, mi madre siempre te responderá que el silencio y el paseo por los acantilados de Cala Sardina representan su máxima motivación para cuidar con tanta dedicación de nuestro agroturismo.

Una caminata de tan solo quince minutos por el bosque esconde tantas sorpresas como un ojo atento sepa descubrir: orquideas autoctonas, antiguas colmenas de piedra, hornos de cal o carbón, pajares… Y una imponente puesta de sol sobre el mar Mediterráneo que quedará en tus mejores recuerdos para siempre.

Paseo a los acantilados

De regreso, merece la pena descansar en la cima des Camp Vell, la segunda montaña más alta de la isla.

Allí disfrutarás de una panorámica que abarca desde la Península hasta la Mola de Formentera, incluyendo la bahía de San Antonio, la cumbre de Es Vedrà y Dalt Vila. Un horizonte que estimula el deseo de recorrer Ibiza desde tu refugio en Can Pujolet.

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